Mujeres
Es una epoca rara de mi vida. En otras epocas anduve desesperado por estar con una mujer. Mi exito o fracaso, mi alegria o tristeza se media por si estaba con una mina o no. Aunque sea por un rato, necesitaba estar con una mujer. Despues volvia a mi mundo y seguramente perdia interes en esa mujer y buscaba otra. Hasta que encontre unas que me volvieron loco. Primero ella, esa especie de amor imposible de toda mi vida, de encuentros y desencuentros, pero que me ayudo mucho a crecer. Con ella aprendi acerca del compromiso y de las barreras emocionales, aunque termine en una depresion.
Despues vino Jose. Jose realmente me volvio loco. Entro en mi vida y me rompio todo el boliche, me volteo las estanterias, puso mi vida de cabeza y despues se fue.
Y despues Fer, que me dio el golpe de gracia. Con Fer, pense que habia encontrado finalmente a la mujer de mi vida. Que habia cambiado el patron de mis relaciones y habia encontrado una mujer normal, con las cosas claras y dispuesta a comprometerse. Un poco de manera consciente y otro poco inconscientemente me fui enganchando mucho. Y en ese momento me dejo.
Y de repente me vi solo, como al que le cortan la musica a mitad del baile. No entendia nada, por que de repente todo habia terminado.
Hoy, estoy en un estado extraño para mi. Perdi el deseo por las mujeres. No es que me vaya a hacer gay, todavia me gustan las mujeres. Pero tengo un bloqueo total sobre relacionarme con una mujer. Me encanta estar con mujeres, y divertirme, boludear un rato, todo. Me gusta flirtear, hacerme el sexy, boludearlas un rato, pero no quiero nada serio, ni no serio para el caso. Hoy no me imagino estar con una mujer, no sé, no siento ganas de estar con una mujer. Y a la vez, tengo ganas de histeriquear como nunca. Es como que ahora que no tengo miedo de meterme en el juego, porque no corro peligro. Por juego, me refiero al levante, donde los hombres hacen que se levantan una mina, y las mujeres siempre son las que deciden. Pero es divertido, porque el juego se basa en que todos accedan a las reglas. Y por eso siempre me negue a jugarlo. Ahora es distinto, puedo hacer mis propias reglas, porque no estoy de verdad metido en el juego, sino que estoy de paso, sin comproterme.
Por lo menos, hasta que alguien pueda sacudirme lo suficiente como para hacerme jugar en serio.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home