Sesshin - Dia 10
Ultimo día de sesshin. Despertar a las 7. El dolor en las piernas es muy intenso. Llegué temprano a zazen y me puse en posición. Casi al final de la primer sentada, no aguante mas y saqué las piernas de posicion. Levante las rodillas, porque ya no podia mas. Lo mismo habia hecho en el zazen de la noche. No me sentia bien para nada, pero el dolor era demasiado para aguantar. Despues del kinhin, trate de ponerme de vuelta en posicion. Lo logre casi hasta el final, pero me desconcentré y pensando en que todavía quedaba un zazen mas, desarme la posición. Yo no era el único que estaba cansado, se escuchaban muchas toses y la gente se movía bastante, mucho más de lo acostumbrado. Evidentemente el cansancia estaba haciendo mella en el grupo.
Durante la ceremonia me costó mucho sentarme en seiza, pero lo aguanté. La ceremonia fue algo distinta durante la sesshin. Al cantar el hannya shingyo, se repite tres veces, cada vez más rápido. Crea una atmosfera muy especial.
Apenas si podia caminar al terminar la ceremonia. Fui caminando muy despacio para la guen mai.
Y al terminar la guen mai, de repente el maestro dijo que la sesshin había concluido. Fue un shock para todos, porque esperaban un zazen más. Yo tambien, en el zazen de la mañana desarme pensando que asi iba a poder estar en mejor condicion para el siguiente. Pero el siguiente nunca llego, asi que me sirvio de leccion. Mas vale aprovechar y hacer el esfuerzo en ese momento, sin pensar a futuro.
Despues de eso, me fui a preparar las cosas para irme. Un rato mas tarde se abrio el bar y me tome 4 o 5 cervezas, todo el credito que me quedaba. Comimos y despues termine de desarmar la carpa y guardar las cosas. Despues me di una ducha y guarde lo ultimo que me quedaba. Termine arreglando con un frances para bajar al centro. Habian pedido un remise y tenian un lugar libre, asi que me vino barbaro.
A mitad de la bajada, se largo a llover, y despues a diluviar. Encima la ventana del taxi no se subia, asi que nos mojamos bastante. El camino estaba lleno de agua y el auto era una cagada, pero al final llegamos bien. Nos dejo en la calle techada, asi que pudimos bajar sin problemas y nos metimos en un cafe.
Me tome un cafe. Al rato vino el maestro Stephane. Cuando me estaba yendo, se levanto y me dio la mano. Me dijo adios, y yo le dije una boludez, creo que algo asi como "Fue un gusto conocerlo, gracias". Algo así, totalmente idiota. Y admito que despues me dio un poco de envidia cuando Martina contó que a ella le dijo que esperaba que volviera.
Despues del cafe, me encontre con Pablo, la familia, Martina y otros mas en otro bar. Estuve ahi hasta que me fui a la estacion. Ahi tuve una dosis de realidad. Pase por el cajero y vi que me habian acreditado el sueldo, pero faltaban las horas extras. Con eso contaba para sobrevivir durante el mes siguiente. Me alteró bastante, pero después me calmé. El viaje de vuelta fue bastante malo. No pude dormir mucho y cuando llegué a Retiro, la ciudad era un caos. Back to real life!

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